22.5 C
Albaida
Divendres, abril 10, 2026
HomeOpinióSalvador Tormo, capitán moro en 1905 i 1925

Salvador Tormo, capitán moro en 1905 i 1925

Con gran júbilo celebró Ontinyent en 1925 sus anuales fiestas dedicadas a la cetrina imagen del Smo. Cristo de la Agonía entre el 28 y el 31 de agosto. Calles, plazas y algunos edificios lucieron vistosas y espléndidas colgaduras e iluminaciones, que llamaron la atención por el exquisito gusto con que habían sido acicalados.

Moros y cristianos, en perfecta formación y luciendo sus atavíos de gala, publicaron el festejo la tarde del domingo 19 de julio, siguiendo lo programado por la Junta de Fiestas presidida por el kábila Salvador Tormo Lorda.

Magna fue la respuesta que la población brindó al paso de las comparsas defensoras de la cuz y las del creciente de luna que, envueltas por el volteo general de campanas, aguardaron en la plaza de la Concepción, a las diferentes bandas musicales. Alegres pasodobles fueron desgranados por centenares de músicos, venidos de los pueblos circundantes, que con sus acordes desfilaron por la calle Mayor hasta alcanzar la hermosa y noble alcazaba erigida a la subida del Regall.

Estudiantes, Marineros, Contrabandistas, Labradores, Churros, Moros Marinos, Kábilas, Chanos, Moros Españoles y Moros Berberiscos quedaban convocados a las cinco de la tarde en el paseo de la Glorieta de San Antonio. Tras el toque de llamada dio inicio el culto, esplendor y solemnidad de la triunfal Entrada de ambas huestes.

Generosa es la prensa de aquella época al describir el magno cortejo. El cristiano capitaneado por el estudiante José Mª Albuixech y el sarraceno por el kábila Salvador Tormo. Participando las fragatas, unidas a una pequeña barquita portando a los hijos del conde de Torrefiel y una artística sirena, que obsequiaron al público con infinidad de dulces, confeti, flores y versos.

Carroza con sus hijos en la capitanía de 1925

 Fue sin duda uno de los momentos más esperados la llegada del capitán sarraceno en una vistosa carroza que, junto a sus atavíos, ofrecieron un “hermoso golpe de vista”. Fue acompañado, en otra carroza ornada con flores naturales por sus cuatro hijas y su hijo.

Era la segunda vez que guiaba las huestes muslímicas. Ya lo había hecho en 1905, en los primeros festejos que se celebraban bajo el título de Ciudad. En aquella ocasión fue acompañado por Kábilas, Moros Marinos, Turcos y Rifeños. Tuvo como como caudillo de la cruz al contrabandista Carlos Brotons. Junto a Contrabandistas, Estudiantes, Marineros y Labradores, ofrecieron unas fiestas muy lucidas dotadas de gran animación, brillantes y elevado número de forasteros.   

Persona entusiasta, simpática, emprendedora y dinámica ocupó la presidencia de la Sociedad de Festeros, tras concluir los festejos de 1924 hasta el mismo día de su finamiento en 1927. Bajo su mandato conoció, en febrero de 1926, el rodaje de la película cinematográfica rodada en nuestra población por Maximiliano Tohus. Hizo ornamentar, en abril de ese año, la fachada de la sede social de los festeros para recibir la visita pastoral del prelado valentino Prudencio Melo Alcalde.

Como promotor de magnas cosas, llevó a cabo con gran pasión el tendido de una línea eléctrica para nutrir de luz el interior y exterior de la ermita de Santa Ana, construyendo un nuevo camarín capaz de albergar las nuevas y riquísimas andas para ser llevada en procesión la imagen venerada del Smo. Cristo de la Agonía, mereciendo el unánime aplauso por la realización de tan hermoso ideal y para el que contó con la ayuda inestimables, entre otros, de Carlos Tormo Martínez “Carlets”, de Vicente Lafont, autor del proyecto, y José Silla, ejecutor, estos últimos de Valencia. 

Miembro de la Junta Directiva de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Ontinyent desde el 10 de enero de 1927, no pudo acabar su mandato concluyente el 31 de diciembre de 1928, al entregar su alma al Hacedor, tras el mortal accidente de coche, que el mismo conducía, padecido en Alginet el 14 de julio de 1927, tras haber recogido las nuevas y preciosas andas en Valencia. La triste noticia, extendida como un reguero de pólvora, llenó de consternación a toda la ciudad, de la que partió una romería de autos de innumerables amigos, quienes gestionaron todos los permisos reglamentarios para trasladar su cadáver a Ontinyent  y poder testimoniar su profundo duelo.

Hijo de Francisco Tormo Casanova, escribano del juzgado de esta partido, y de Salvadora Lorda Cabanes, maestra de primera enseñanza, nació al filo del miércoles 16 de octubre de 1878, en la calle Príncipe 19, hoy Tomás Valls.

Registrador de la propiedad, contrajo esponsales en el declinar del primer decenio del siglo XX con Luisa Frera Noriega natural de Sales, Concejo de Colunga, partido Judicial de Villaviciosa en el Principado de Asturias, donde vio la luz el sábado 19 de enero de 1878, fijando su residencia en nuestra ciudad en la calle San Jaime 6, en la casa solariega del Marqués de Vellisca, Luís Melo de Portugal y Pérez de Lema, del que fue amigo y administrador de sus fincas. Luisa era hija de Enrique Frera Álvarez, que en 1894 ocupó el cargo de Juez de primera Instancia de Ontinyent.

Salvador Tormo, murió en la plenitud de la vida, en acto de servicio a la fiesta. La ciudad que le vio nacer, triste y dolorida lloró a su entusiasmado hijo, y eternamente agradecida, lo recuerda dedicándole una calle en la barriada de San José, junto a mil parabienes. 

ARTICLES RELACIONATS

SEGUEIX-NOS A...

7FansLike
1,989FollowersFollow
629FollowersFollow
964SubscribersSubscribe